Las herramientas de trabajo del actor

Conoce cuál es la mejor manera de presentarte y tener un buen material

Como actor siempre te preguntas cuál es la mejor manera para darte a conocer, qué material hace falta tener preparado y actualizado. 

Empecemos hablando de la importancia de tener un buen curriculum. En primer lugar, debemos adaptarlo a lo que realmente hemos hecho, y después, atendiendo a la persona a la que vamos a enviarlo, tendremos que ajustarlo para obtener el mejor resultado. Si, por ejemplo, resulta que es alguien que ha hecho teatro, cine y televisión, tendrá que poner primero la televisión si va a enviarlo a un proyecto de una serie. 

Por otro lado, es importante tener una buena relación con nuestro agente y poder construir un currículum que sea efectivo para ese personaje al que vamos a optar. La verdad es que los curriculums son más eficaces si van dirigidos personalmente. Si conoces también qué es lo que más les gusta a las personas a las que lo envías, mejor. Es tu carta de presentación y tienes que personalizarla. 

¿Qué nos interesa poner en el cv? Nos interesa poner la experiencia profesional separando en bloques cine, teatro y televisión, tu nombre artístico, el nombre del agente, el rango de edad de los personajes que puedes hacer, idiomas, contacto, redes sociales. 

Dado el poco tiempo que se dedica a ver cada curriculum, nos interesa destacar cada cosa, y, sobre todo, ordenar cada uno de nuestros trabajos de forma clara. Os aconsejo año, título, productor, personaje y protagonista, si lo sois. Tenemos que seleccionar dentro de la información que tenemos aquello que va a impactar más, y ponerlo en negrita o cursiva. 

El diseño es importante para que se entienda con un simple vistazo las cosas que quieres resaltar. Incluso, en cine podemos decir el número de personas que han ido a ver la película, en teatro podemos poner si hubo muchas funciones. Es decir, vamos a resaltar siempre aquello que nos parece interesante. También podemos resaltar países, si hemos ido con la obra o con la película a varios países. Tenemos que seleccionar y ser creativos con esto para saber qué es lo que nos interesa contar.

Ahora mismo hay muchos actores que no son solo actores, por ejemplo, son traductores, o productores, o directores, e incluso técnicos. Eso está bien indicarlo en el curriculum. Las personas que reciben tu curriculum no tienen mucho tiempo, y como cuesta mucho aprender una habilidad, se fijan en que el actor ya la tenga. Todas esas aficiones o habilidades son buenas porque captan la atención de la gente. Esto también cuenta algo de tu personalidad. Si yo veo alguien que es cinturón negro en algún arte marcial eso implica algo físico, disciplina, determinación, compromiso. Lo mismo ocurre con alguien que toca un instrumento musical, o canta o baila.

Necesitamos marcar la diferencia. Si tú has hecho de productor o de director tanto en teatro como en televisión, nos está informando de que vas a tener un núcleo de gente de la profesión que te va a informar de las cosas más rápido, no solo a través de tu agente.

Es bonito también que busquéis el feedback de la gente, para poder contar con referencias sobre ti. Y no olvides incluir enlace a tu videobook. 

Además de curriculum, los actores necesitamos tener un pitch preparado, para poder explicar lo que hemos hecho. En vez de buscar la imagen y la fotografía primero, vamos a buscar primero realmente cómo somos, cuáles son nuestros valores, cuál es nuestra misión, qué es lo que nosotros queremos en la vida, porque a partir de ahí, todos esos valores que se destilan de esa misión son los que realmente dan valor a tu presentación y se entiende quién eres realmente. 

Se trata de buscar algo que te capte, que realmente sea definitorio, con un poquito de humor, que se entienda que aquello que estamos diciendo es una reflexión de nosotros. Se trata de venderte a ti mismo. Venderse en el buen sentido, es decir, comunicar quien eres.

Otro material que no puede faltar son las fotos. Lo primero que suele decirte un representante es que tienes que renovar el videbook. Y es que habitualmente las fotos no representan al actor, no es la persona que conoce. Y esto a los directores de casting no les gusta nada, porque muchas veces eligen a partir de las fotos. Por tanto, hay que trabajar, pero en una buena dirección. Tenemos que hacer un esfuerzo para entender cuál es la imagen que queremos vender y siempre de dentro hacia afuera. Es decir, intentar que esa misión, esos valores, que lo que nosotros estamos comunicando se vea en las fotos, y sobretodo que cuente una historia. Como dice Scott, lo bueno en una fotografía es esconder la intención en cámara. 

Tenemos que entender también lo que buscan y lo que proyectamos, porque puede haber desfase. Es decir, que tú piensas que estás proyectando de una manera y que la gente te ve de otra, y eso es interesante también de entender, ese feedback es bueno. Y además tenemos que entender qué buscan también. 

Mi consejo es que, en vez de preocuparnos por ser naturales, tenemos que darnos una tarea, una acción, una intención. Tenemos que estar llenos de cosas que contar. Es como cuando estás en el escenario o en otro sitio y no tienes ni idea de qué hacer con las manos. La razón por la que pasa eso es porque no estás en acción, no estás intentando entender, no estás buscando algo, no estás descodificando la intención de la otra persona, estás auto-consciente de que tienes manos y que no sabes qué vas a hacer con ellas. En la vida realmente no pensamos qué tenemos que hacer con las manos.

Por Assumpta Serna y Scott Cleveron

Fotos: Pixabay

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